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El mundo interior de Verne y su obra


Vehículos para un viaje
El Albatros de Robur el Conquistador
por Cristian Tello. Julio de 2010

    Según la novela Robur el Conquistador, el Albatros es una aeronave creada y fabricada por el Ing. Robur en su refugio de la Isla Equis. Esta nave vuela bajo el novedoso concepto de "lo más pesado que el aire". En palabras del propio autor, la aeronave se divide en tres partes: la plataforma, las máquinas de suspensión y propulsión, y la maquinaria.

Maqueta del Albatros de Robur el Conquistador
© Centre International Jules Verne. Ville d'Amiens

    La plataforma es una construcción de 30m. de longitud por 4m. de anchura. En la parte inferior queda colocada en forma redonda, un casco, sólidamente encajado, que encierra los aparatos destinados a producir potencia mecánica, el pañol o depósito de municiones, los instrumentos, los utensilios, el almacén general para las provisiones de toda especie, incluyendo a los depósitos para el agua. Y en la superficie se elevan tres secciones, cuyos departamentos están destinados para el alojamiento del personal y la maquinaria.

Maqueta del Albatros de Robur el Conquistador
© Musée Jules Verne. Ville de Nantes

    En la cavidad central funciona la máquina que da movimiento a las demás máquinas de suspensión; en la proa, la máquina del propulsor de la proa; y en la popa, la máquina del propulsor de la popa; estas tres máquinas tienen cada una su ejercicio especial. En el lado de la proa, en la cavidad, se hallan la repostería, cocina y el lugar destinado a la tripulación. En el lado de la popa, en la última cavidad, hallábanse dispuestos muchos camarotes, entre ellos el del ingeniero y un comedor; encima se elevaba una garita con cristales en la que iba el piloto, dirigiendo el aparato por medio de un poderoso timón. Todos los compartimientos se alumbran por tragaluces cerrados de recios cristales. Bajo el casco había un sistema de muelles destinados a suavizar los aterrizajes.

Maqueta del Albatros de Robur el Conquistador
© Jean-Marc Deschamps - Nemotechnik

    Encima de la plataforma aparecían verticalmente treinta y siete ejes, de los cuales quince van en la parte delantera repartidos de ambos lados; los siete restantes, más elevados, se hallan dispuestos al centro. Cada uno de aquellos ejes tiene un movimiento independiente del movimiento de los otros, y además, de dos en dos, cada eje giraba en sentido inverso; una disposición necesaria para que el aparato no emprendiera un movimiento giratorio. En la proa y popa, montadas en ejes horizontales, dos hélices propulsoras de cuatro aspas, con movimiento inverso, giran en sentido diferente y transmiten el movimiento de propulsión.

Maqueta del Albatros de Robur el Conquistador
© Jean-Marc Deschamps - Nemotechnik

    Robur había confiado la potencia necesaria para sostener y mover su aparato volador, a la electricidad. De otra parte, no empleaba ninguna máquina electromotriz para producirlo. Solamente pilas y acumuladores. ¿Qué elementos entraban en la composición de las pilas? ¿Qué ácido las ponía en actividad? Ese era el secreto de Robur. Lo mismo podía preguntarse sobre los acumuladores. ¿De qué naturaleza eran sus láminas positivas y negativas? No se sabía. El ingeniero se había guardado bien de revelarlo y, por tanto, de reclamar patente de invención. Y eso a pesar del soberbio resultado: pilas de capacidad extraordinaria, ácidos de resistencia casi absoluta a la evaporación o la congelación, acumuladores que dejaban muy lejos a los conocidos hasta entonces.

Maqueta del Albatros de Robur el Conquistador
© Jean-Marc Deschamps - Nemotechnik

    La materia tan dura y ligera usada por Robur para la construcción de su aeronave, era el papel comprimido. El papel sin cola cuyas hojas están impregnadas de dextrina y almidón; luego, oprimidas en la prensa hidráulica, forman una materia tan dura como el acero. De ella se hacen garrochas, rieles, ruedas de vagón, etcétera, que a su cualidad de ser más sólidas que las de metal, añaden la de ser mucho más ligeras. Ésta era la sólida ligereza que Robur quiso utilizar para su aparato aéreo. Todo: casco, aposentos, camarotes, estaba fabricado con papel de paja, convertido en metal bajo la presión, y además -lo que no era de desdeñar para un aparato que debía de elevarse a grandes alturas- incombustible. Con respecto a las diversas partes de las máquinas de suspensión y propulsión, ejes o paletas de las hélices, la misma fibra gelatinosa había producido a la vez una substancia resistente y flexible. Esta materia, pudiendo adaptarse a todas las formas, insoluble en su mayor parte a los gases y líquidos, ácidos o esencias, sin hablar de sus propiedades aislantes, había sido de un empleo muy precioso en la maquinaria eléctrica del Albatros.

Maqueta del Albatros de Robur el Conquistador
© Jean-Marc Deschamps - Nemotechnik

    Robur, su contramaestre Tom Turner, un mecánico y dos ayudantes, dos timoneros y un carpintero de buques, total ocho hombres; tal era el personal de la aeronave, que bastaba sobradamente para las maniobras exigidas por la locomoción aérea. Armas de caza y de guerra, utensilios para pescar, fanales eléctricos, instrumentos de observación, brújulas y sextantes para inspeccionar el camino, termómetros, diferentes barómetros, unos para tomar la extensión de las alturas conquistadas, y otros para indicar las variaciones de la presión atmosférica, un stormglass para prevenir tempestades, una pequeña biblioteca, una imprenta portátil, una pieza de artillería montada en su cureña al centro de la plataforma, cargada por la recámara, y con potencia para lanzar un proyectil de 6cm., un depósito de pólvora, balas, cartuchos de dinamita, cocina con horno, calentada por la electricidad, una crecida cantidad de conservas, bebidas, etc. Además, había a bordo una ligera embarcación de caucho insumergible que podía contener ocho hombres en la superficie de un río, de un lago, o de un mar en calma.

Diseño del Albatros de Robur el Conquistador
© Les dessins de Jean-Pierre Bouvet

Diseño del Albatros por Per Johansson
© Elfwood. SciFi & Fantasy community

Planos del Albatros

Diseño por Emilio Amade. © Behance Network

Maquetas en 3D

© Bruno Moiroud 3D Gallery

Modelos en el cine

El fabuloso mundo de Jules Verne. (Karel Zeman, 1958).
© Ceskoslovenský Státní Film

Amo del mundo. (William Witney, 1961).
© American International Pictures (AIP)



Robur el Conquistador (Viajeros intrépidos)
Diseños de El Espanto (Vehículos para un viaje)
1961 - Dueño del mundo (William Witney - USA)
1976 - Dueño del mundo (Leif Gram - Australia)
Robur el Conquistador (Análisis literario)
Dueño del mundo (Análisis literario)
Los ovnis de Julio Verne (Artículo de estudio)
Robur el Conquistador. (Libro virtual)
Dueño del mundo. (Libro virtual)


Bibliografía



JULIO VERNE el más desconocido de los hombres. © Cristian Tello De La Cruz
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