 |
El mundo interior de Verne y su obra |
 |
|
Viajeros intrépidos
Robur, el conquistador de los aires
por Cristian Tello. Febrero de 2008
La inspiración para crear a Robur le llegó a Verne por medio de su amigo Nadar, piloto de aerostáticos, que lo había convencido hacía más de veinte años a que se uniera a una sociedad que apoyaba los experimentos de vuelo con unas increíbles máquinas como los helicópteros a vapor.
La idea de volar ya era perseguida por muchos científicos, y a pesar que Verne no era partidario de los globos dirigibles, la fe de Nadar lo hizo crear una nave aérea fantástica a la que bautizó Albatros.
Verne, aficionado de los enigmas, solía utilizar palabras del latín para nombrar a sus personajes. Al igual que Nemo significa «Nadie», Robur significa «Roble», que denota poder y fuerza. La robustez nata con la que Verne crea a su protagonista, la deja notar cuando él mismo
se presenta ante la asamblea del Weldon Institute: «Ciudadanos de los Estados Unidos de América, me llamo Robur. Soy digno de ese nombre. Tengo cuarenta años, y poseo una constitución de hierro, una salud a toda prueba y una gran fuerza muscular.»
El progreso no está en los globos aerostáticos, ciudadanos globistas: está en
los aparatos volantes. ¡El pájaro vuela, y no es un globo, es una máquina!
| |
Robur, a diferencia del capitán Nemo, es un hombre que no pretende conquistar los mares, sino los cielos. Antes de Robur, los inventores de las historias de Verne habían sido unos sabios de loables intenciones, pero el creador del Albatros será maléfico, y aunque les revela a sus prisioneros
las maravillas del mundo vistas desde el cielo, tiene la declarada intención de no liberarlos. ¿Y con qué derecho? ¡Con el derecho del más fuerte!
Robur es un gran inventor pero a la vez resentido con una humanidad mezquina y violenta, que enfoca el progreso hacia la guerra y la explotación. Es por eso que desarrolla su invento en secreto y recluta su tripulación de entera confianza, jactándose de su poder tecnológico, no dudando en utilizarlo
cuando le apetezca. Uno de sus rasgos característicos es el afán de individualización y el de ir en contra de la sociedad. Este comportamiento lo convierte en un ser ermitaño y muy sensible ante toda intromisión o cuestionamiento del exterior, moviéndose en la delgada línea entre
el afán de libertad y el crimen.
Honorables globistas, se encuentran ahora en libertad para
andar por donde les plazca dentro de los límites del Albatros
| |
Ese micro mundo creado por el enigmático Robur, en los cielos, sin fronteras, es un pensamiento impresionante del escritor, que en aquella época, de mediados de siglo XIX, contrastaba con las ideas políticas. Se trata pues, del alegato antibelicista de un idealista y soñador que pregona con su ideología,
una crítica a la política de aquel entonces, una fantasía, la de volar, que sólo podía hacerse en globo en esos años, y que el Albatros, su portentosa máquina voladora lo haría realidad.
Diseños del Albatros (Vehículos para un viaje)
Diseños de El Espanto (Vehículos para un viaje)
1961 - Dueño del mundo (William Witney - USA)
1976 - Dueño del mundo (Leif Gram - Australia)
Robur el Conquistador (Análisis literario)
Dueño del mundo (Análisis literario)
Los ovnis de Julio Verne (Artículo de estudio)
Robur el Conquistador. (Libro virtual)
Dueño del mundo. (Libro virtual)
|